Guía anti-fraude

Verifica a cualquier prestamista en 2 minutos — incluidos nosotros

El nicho del crédito “urgente” está lleno de rateros con página bonita. Estos 4 pasos te protegen de casi todos. Úsalos con cualquiera que te ofrezca dinero. Empezando por nosotros.

  1. Búscalo en el registro oficial (SIPRES de Condusef)

    Entra al SIPRES — el Sistema de Registro de Prestadores de Servicios Financieros — y teclea el nombre de la entidad que otorgará tu crédito. ¿No aparece? Corre. Sin excepciones. Complementa en el Buró de Entidades Financieras para ver reclamaciones y sanciones.

  2. Googlea el nombre + “fraude” + “opiniones”

    Cinco minutos de lectura te ahorran años de pleito. Busca también el nombre de las personas. Ojo: que no haya resultados TAMPOCO es buena señal — los fraudes cambian de nombre constantemente. Desconfía del anonimato: una operación seria tiene caras, nombres y trayectoria pública.

  3. La regla de oro: ¿te pidieron dinero por adelantado?

    “Apartado”, “gastos de gestión”, “seguro”, “fianza”: cualquier pago antes de recibir tu crédito es un fraude. En un crédito real, el dinero fluye del prestamista hacia ti. El único gasto legítimo del proceso con garantía inmobiliaria es el avalúo — y se paga directamente al valuador autorizado, nunca a un “gestor” ni a una cuenta personal.

  4. Pide el contrato ANTES de firmar y busca tres cosas

    Tasa, CAT, y qué pasa exactamente si te atrasas. Si te contestan “luego te lo mando” o “eso ni lo vas a necesitar”, corre. Un prestamista serio quiere que entiendas el contrato; uno abusivo necesita que no lo leas.

Señales de alarma exprés: tasas irreales (“2% mensual, hoy mismo, sin revisar nada”), urgencia artificial (“la promoción vence hoy”), pedirte firmar hojas en blanco, o que la garantía se documente como venta de tu inmueble en lugar de crédito con garantía. Ante cualquiera de estas: fuera.
¿Y si la “financiera” no aparece en el SIPRES?
No firmes ni deposites nada. Las entidades financieras serias están registradas ante Condusef. Una página bonita y un WhatsApp no son un registro.
Me piden un depósito “reembolsable” para apartar mi crédito. ¿Es normal?
No. Es el fraude más común de México. En un crédito real el dinero fluye del prestamista hacia ti — nunca al revés antes del crédito. El único gasto legítimo del proceso es el avalúo, pagado directo al valuador.
¿CrediHub pasa su propia verificación?
Esa es la idea. CrediHub es una plataforma de originación (no otorga el crédito); los créditos los otorgan instituciones financieras registradas, con contrato ante notario. Nunca pedimos anticipos, y quién está detrás tiene nombre y cara pública. Revisa cada paso de esta guía con nosotros — en serio.

¿Ya nos verificaste? Entonces hablemos.

Precalifica gratis, sin anticipos — o compárteles esta guía a los tuyos: alguien cerca de ti está a punto de caer en un fraude.