Preguntas frecuentes
Lo que preguntan antes de empezar
¿Cuánto me prestan?
Hasta ~50% del valor de avalúo en casa habitación; en terreno, bodega, local u oficina ronda el 40%, porque si hay que rematarlos tardan más en venderse. Ese techo es tu protección: tu patrimonio siempre vale el doble de tu deuda, y si la vida se tuerce puedes vender bien, liquidar y quedarte con la diferencia. El monto va de $1 a $30 millones; el número final lo define el avalúo, que pagas directo al valuador.
¿Cuál es la tasa y por qué es mayor que la del banco?
En la práctica queda entre 20% y 27% anual fija sobre saldos insolutos, según el inmueble, tu perfil y el destino; el CAT depende del expediente y se te informa completo antes de firmar. Es más alta que la del banco porque el riesgo es distinto: las sofomes toman los casos que el banco no quiere, y en México cobrar una garantía cuando alguien deja de pagar tarda años. Si calificas para el banco (CAT típico 13–17%) y puedes esperar su trámite, te lo diremos y te convendrá.
¿Puedo pagar solo intereses?
En la mayoría de los casos sí: pagas el interés mes a mes y el capital completo al vencimiento. La mensualidad baja mucho, pero no es un descuento: el costo es la tasa completa y al final debes todo el capital. Solo tiene sentido si sabes cómo lo vas a cerrar: la venta del inmueble con calma y sin remate, un cobro que ya viene o el negocio que lo devuelve. Sin salida definida, el puente se vuelve trampa, y eso te lo decimos antes de firmar.
¿Aceptan terrenos, bodegas y oficinas? ¿Y si el crédito es para mi empresa?
Sí, y es justo lo que los bancos excluyen. Banorte lo dice en su folleto (6-abr-2026): su crédito de liquidez «aplica únicamente para personas físicas sin actividad empresarial». Y ninguno de los seis bancos grandes acepta un inmueble que no sea casa habitación (folletos consultados entre abril y agosto de 2026). Las instituciones con las que trabajamos sí toman terreno urbano, bodega, local y oficina, y prestan a personas morales y a personas físicas con actividad empresarial.
¿Qué inmueble sirve como garantía?
Casa o departamento, bodega, local comercial, oficina o terreno urbano, escriturado y en zona urbana de nuestras plazas: CDMX, Querétaro, San Miguel de Allende, Guadalajara, Monterrey y Cancún. No trabajamos propiedad ejidal, inmuebles sin escrituras ni sucesiones sin concluir.
Mi inmueble todavía tiene una hipoteca, ¿puedo aplicar?
Sí, mediante sustitución de acreedor: el nuevo crédito liquida el gravamen anterior y la garantía se constituye a favor de la nueva institución. Lo evaluamos en la precalificación.
¿El inmueble puede ser de un familiar o de un socio?
Sí: de tus padres, hijos o cónyuge, siempre con su consentimiento y firma como garantes. En créditos para empresas (persona moral), el inmueble puede ser de alguno de los socios. De otra persona no relacionada, no: no hay forma segura de hacerlo, para nadie.
¿Y si mi buró no es perfecto o no tengo nómina?
El buró se consulta con tu autorización y un historial imperfecto no te descarta. Los ingresos se evalúan por tu capacidad real de pago —negocio, estados de cuenta, activos—, no solo por comprobantes tradicionales. Lo que sí tiene que existir es una forma clara de pagar.
¿Qué documentos necesito para empezar?
Para precalificar, ninguno: siete respuestas y tu WhatsApp. Para el expediente: identificación, escrituras del inmueble, boletas de predial y agua, estados de cuenta recientes y, según el caso, información de tu negocio. Te acompañamos pieza por pieza.
¿Podemos tener una llamada primero?
Sí, después de precalificar. Con tus siete respuestas la llamada es sobre tu caso: qué institución lo tomaría, qué aforo, qué documentos. Sin ellas es la misma llamada para todos, y además te la puedo ahorrar: si tu caso no aplica, el resultado te lo dice de entrada y el porqué.
¿Cómo sé que la institución que me presta es seria?
Búscala en SIPRES, el registro público de la CONDUSEF, antes de firmar con cualquiera, incluido con nosotros. Desde la propuesta te decimos qué institución otorgaría tu crédito, y esa es la que debes buscar ahí. CrediHub no aparece en SIPRES porque no presta ni capta dinero: es la marca con la que Daniel intermedia. Y nunca pagues anticipos a nadie; el único gasto previo es el avalúo, directo al valuador.
¿Qué pasa si me atraso o no puedo pagar?
Avísanos antes de caer: casi siempre hay reestructura o prórroga. El crédito se diseña con aforo máximo de ~50% del valor justamente para que, incluso en el peor escenario, puedas vender en buen precio, liquidar y conservar la diferencia. No está hecho para quitarte tu inmueble.
¿Para qué lo usa la gente?
Capital de trabajo o inventario, ponerse al corriente con el SAT, consolidar deudas caras, aprovechar una compra de oportunidad, terminar una obra o remodelar para vender, y resolver una herencia o sucesión que trae un inmueble sin liquidez. El destino se pregunta en la precalificación, y lo que decide si el crédito se arma es siempre la misma pregunta: cómo se paga.
¿Le debes a un particular o traes tarjetas al tope?
Con un prestamista al 8% mensual, un millón de pesos cuesta $80,000 cada mes y al final del año sigues debiendo el millón: no es un préstamo, es una renta sobre tu casa. Consolidado con garantía inmobiliaria la misma deuda paga interés anual con amortización real, y un día se acaba. Solo te lo propondremos si la cuota nueva mejora de verdad tu flujo. Precalifica y elige «consolidar deudas caras» como destino.